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13 de mayo de 2017

The Loney (Andrew Michael Hurley)

Este libro me da mucha nostalgia, porque fue uno de los últimos que me compré antes de mudarme desde Inglaterra a España hace unos meses. La cubierta, tremenda, muy evocadora, me llamaba desde los estantes de Waterstones, y de hecho se pasó semanas ocupando las mesas de lecturas destacadas y recomendadas.

Esta primera novela de Andrew Michael Hurley se publicó inicialmente en el 2014 con una tirada de solo 300 ejemplares, aunque apenas tardó un año en conseguir un contrato con una editorial más grande. Ese mismo año, el 2015, fue premiada como mejor novela de debut de los Costa Book Awards y de la British Book Industry. ¡No está nada mal como carta de presentación!

El autor posa orgulloso con su libro en los Costa Book Awards.

The Loney es una novela de tintes góticos que se desarrolla en los parajes fríos y brumosos de la costa norte de Lancashire en 1976. Todos los años, el protagonista y su hermano Hanny, un joven mudo y con dificultades de aprendizaje, acuden desde su Londres natal a una especie de retiro espiritual en la costa junto con sus padres, varios amigos suyos y un cura, todos miembros de la misma congregación católica. Allí llevan a cabo un ritual con el que pretenden curar a Hanny, ritual alentado sobre todo por la madre, una ferviente católica.

Este es un libro difícil de catalogar: no es de terror porque no da exactamente miedo, pero tampoco es tan trepidante como para tildarlo de thriller. Sin embargo, tiene todos los ingredientes de una novela gótica al uso: tramos de costa solitarios y brumosos, una casa aislada en la que vive gente extraña, lluvia incesante, una joven bella y misteriosa (de cuyas circunstancias se dan pocos, pero estremecedores detalles), inesperados descubrimientos tras las paredes de una casa vieja... Y la línea de fondo que lo une todo es el choque entre las creencias católicas más fervientes y los ritos paganos que tienen lugar en The Loney: efectivamente, buena parte de la historia gira en torno a la religión, el fanatismo y la pérdida de la fe. La madre de los protagonistas es católica ferviente, y sus maneras chocan con las del nuevo párroco, joven y más flexible. El anterior, que seguía los rituales al pie de la letra, murió recientemente y aún hay incógnitas en torno a su muerte.

Para mí lo que realmente destaca de esta novela es la caracterización de los personajes y cómo su autor ha tejido todo el entramado: algo realmente sorprendente en una novela debut. Especialmente entrañable me ha parecido la estrecha relación entre los dos hermanos y su forma de comunicarse entre sí. Por último, destaca también el ambiente que entreteje la novela; no es misterio ni terror, es la sensación de que algo está pasando y de que en ese lugar no hay buenas vibraciones, pero es difícil achacar esa sensación a nada en concreto. Lo único que no me convenció de la novela, y que puede decepcionar a algunos lectores, es que el final es de esos totalmente ambiguos, en los que uno tiene que imaginarse la mitad de lo que realmente pasó. Confieso que yo prefiero las tramas más masticadas, pero aun así esto no impidió que disfrutara tremendamente esta lectura y la recomiende a todos los amantes de los libros de tintes góticos ambientados en tierras inglesas. En español lo ha editado Berenice con una cubierta muy parecida a la original.



1 comentario:

  1. Mmmm...últimamente me va mucho el misterio,...lo gotico no tanto, pero se puede probar, ya que la historia tal y como la cuentas, me atrapa. También me gusta eso de que fuese ese libro que te acompañase antes de marcharte de allí. Imagino que volverás, así que...te acompañarán otros en el futuro.
    Un abrazo grande...un placer pasar por aquí.

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